{"id":810,"date":"2016-11-18T17:44:38","date_gmt":"2016-11-18T17:44:38","guid":{"rendered":"http:\/\/jlbalaguero.com\/?page_id=810"},"modified":"2016-11-19T17:43:40","modified_gmt":"2016-11-19T17:43:40","slug":"texto-completo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/jlbalaguero.com\/index.php\/es\/texto-completo\/","title":{"rendered":"Texto Completo"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section admin_label=\u00bbsection\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243;][et_pb_text admin_label=\u00bbTexto\u00bb background_layout=\u00bblight\u00bb text_orientation=\u00bbleft\u00bb use_border_color=\u00bboff\u00bb border_color=\u00bb#ffffff\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb]<\/p>\n<p><strong><em>Francisco Carpio: ABC<\/em><\/strong> <strong><em>dario pl\u00e1stico de J. L. B.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>(REY)vindicaci\u00f3n de la Pintura<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Antes de empezar con este personal <em>abecedario<\/em>, me gustar\u00eda lanzarles (as\u00ed como el que lanza una piedra pero no esconde la mano\u2026) algunas reflexiones sobre la Pintura, ya que \u00e9ste es el lenguaje visual y conceptual que Balaguer\u00f3 sigue empleando, pese a las modas, los modos \u2013y los miedos- del arte, para seguir so\u00f1ando la vida, su vida. Reflexiones que no son otra cosa, queridos lectores-espectadores, que una personal (rey)vindicaci\u00f3n de la pintura. Y leen bien porque para m\u00ed \u2013y creo que acierto al decir que tambi\u00e9n para \u00e9l- \u00e9sta sigue siendo el rey de los lenguajes pl\u00e1sticos, a pesar de todos los constantes e infructuosos intentos por ocasionarle la muerte.<\/p>\n<p>No deja, por cierto, de resultar curioso el hecho de que la palabra muerte est\u00e9 tan presente en una gran parte de la historia del arte contempor\u00e1neo. Una aut\u00e9ntica contradicci\u00f3n si pensamos \u2013y sobre todo sentimos- que el arte es paradigma de creaci\u00f3n, es decir, de vida. Muerte-Vida, tal vez los dos nombres de una misma traves\u00eda. Y en ella, peligrosas paradas, desde la hegeliana estaci\u00f3n \u201cMuerte de la Historia\u201d, pasando por la de la \u201cMuerte de Dios\u201d, predicha por el desdichado Nietzsche, hasta la de la \u201cMuerte del Arte\u201d, a manos de las desnudas manos de la filosof\u00eda, tal como alg\u00fan fil\u00f3sofo-estrangulador, se ha aventurado a proclamar. Y entre tantas muertes, la propia muerte de la pintura.<\/p>\n<p>Pero, sin embargo, pese a las constantes actas de defunci\u00f3n y pese a los cantos del cisne peri\u00f3dicamente emitidos por los <em>\u201cSepultureros Agogeros S.A.\u201d<\/em> de turno, la pintura \u2013pura y dura- contin\u00faa siendo un lenguaje vivo, sin fecha de caducidad, sin heridas mortales. Y lo que es m\u00e1s importante, sigue dando se\u00f1ales de su buena salud creadora.<\/p>\n<p>Resulta, pues, estimulante comprobar c\u00f3mo todav\u00eda existen creadores que siguen navegando en las milenarias aguas de la pintura, echando sus redes en busca de nuevos hallazgos pl\u00e1sticos, esos crom\u00e1ticos peces abisales que a\u00fan las surcan, y que tambi\u00e9n siguen creyendo en la posibilidad de (re)presentar el mundo a trav\u00e9s del color, de la luz, del gesto, del espacio y de la materia, llevando como \u00fanico equipaje unos pinceles afilados-afinados, unos lienzos, unos kilos de luz y unos tubos de colores, olores y sabores crom\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Empresa tan quim\u00e9rica como apasionante. Quimera y pasi\u00f3n, dos palabras-actitudes que estoy seguro pueblan el almario art\u00edstico y vital de Jos\u00e9 Luis Balaguer\u00f3, un pintor-pintor, es decir, un pintor con oficio, oficio de luces, y con beneficio de colores, espacio, sensibilidad y materia. Las armas de este antiguo y noble arte siguen siendo pr\u00e1cticamente las mismas: el mundo crom\u00e1tico por montera, la huella de la luz \u2013como los cinco dedos de Rembrandt-, la arquitectura del dibujo y la orograf\u00eda pintada de la superficie del cuadro. Armas que ha velado ya a lo largo de largas horas de trayectoria pict\u00f3rica, y tambi\u00e9n \u2013todo hay que decirlo- largas horas de trabajo, entusiasmo y verdad. Porque la verdad, querido lector-espectador, no es lo que creemos que es, sino lo que pesa nuestra fe en lo que sentimos y hacemos.<\/p>\n<p>Otro pintor, Barnett Newman, se preguntaba \u2013y nos preguntaba- <em>\u201c\u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n del impulso aparentemente insensato del hombre a ser pintor o poeta, si no es un acto de desaf\u00edo contra la ca\u00edda del hombre y una declaraci\u00f3n de que vuelve al Jard\u00edn del Ed\u00e9n\u2026?\u201d<\/em><\/p>\n<p>Estoy absolutamente convencido de que entre las paredes, los rincones, las sombras y las luces de la pintura -esa arena donde se dirimen todas las luchas de la creaci\u00f3n- emergen las im\u00e1genes que nos susurran ese regreso al Ed\u00e9n. Se trata \u00fanicamente de escucharlas, de entenderlas, de sentirlas sobre el campo de batalla del cuadro.<\/p>\n<p><strong><em>ABCdario<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>A<\/strong> rquitecturas fant\u00e1sticas se levantan desde el suelo flotante de sus composiciones, formando el perfil anguloso de una ciudad so\u00f1ada; el imaginario <em>skyline<\/em> de unas geograf\u00edas urbanas que se recortan sobre un cielo que no es raso, sino agudo y vectorial. Pueden ser ciudades inventadas, como las <em>Invisibles<\/em> de Italo Calvino, o, bien mirado, tambi\u00e9n pueden ser <strong>A<\/strong>rqueolog\u00edas de un tiempo pret\u00e9rito y\/o pluscuamperfecto de indicativo. Porque, sin duda, indican la presencia del tiempo verbal-visual de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>B<\/strong> alaguer\u00f3, Bala para los amigos. Lo imagino en su estudio, levant\u00e1ndose, sent\u00e1ndose, volvi\u00e9ndose a levantar, cogiendo un papelito, una madera, un l\u00e1piz, un pincel, mirando, remirando, a\u00f1adiendo un color, quitando una brizna de espacio, nada despacio\u2026 Cu (lo) rioso inquieto que es como deben ser todos aquellos que se-dedican-nos-dedicamos a este extra\u00f1o menester del arte. Y <strong>B<\/strong>, tambi\u00e9n, de Blanca, el fiel fiel de su balanza vital y emocional. Compa\u00f1era infatigable de fatigas.<\/p>\n<p><strong>C<\/strong> olor, el ox\u00edgeno pl\u00e1stico de sus obras. El amarillo del sol, del lim\u00f3n o del oro de los atardeceres. El azul del mar-espejismo de Madrid, de los cielos y de los inviernos, de las facetas de la aguamarina pintada. El rojo de la sangre y del vino, de los labios y de dos labios, rojo de verg\u00fcenza torera por todo lo que han debido ver sus ojos\u2026 Verde, naranja, gris, violeta, y tambi\u00e9n negro, la \u00fanica suma (crom\u00e1tica) que en lugar de sumar, sustrae\u2026<\/p>\n<p><strong>D<\/strong> ibujo. Dec\u00eda Paul Val\u00e9ry que, junto a la poes\u00eda y las matem\u00e1ticas, el dibujo era la otra gran creaci\u00f3n de la humanidad. Yo veo en estas obras el dibujo en el trazo nervioso, en el gesto quebrado, en las l\u00edneas que cartograf\u00edan la piel del lienzo, la espalda del papel, en la manualidad del concepto, en la en\u00e9rgica temperatura de los planos, en la l\u00edrica del punto corriendo por los paisajes 2-D del plano.<\/p>\n<p><strong>E<\/strong> xplosi\u00f3n de fragmentos, de pedacitos, de planitos y planazos, de pol\u00edgonos nada regulares, de facetas que se expanden por sus cuadros y por sus dibujos, como si todo terminara vi\u00e9ndose a trav\u00e9s del ojo plural de un calidoscopio, del ojo-mosca de un cubista explosivo. Todas las peque\u00f1as, medianas y grandes formas que vuelan por el cielo del cuadro \u2013nunca sabremos con certeza si suben o bajan- crean una estructura fundamental en el trabajo compositivo de nuestro artista. Lluvia de planos-confetti sobre el plano. Est\u00e9tica del fragmento y \u00e9tica del puzzle. Abigarramiento de formas que, inevitablemente, me acaban recordando los dibujos inquietos e inquietantes de un ni\u00f1o + un loco = un artista.<\/p>\n<p><strong>F<\/strong> auna fant\u00e1stica que puebla sus obras. Seres, serecillos, cosas, cositas, cosazas. Un rect\u00e1ngulo corteja incansablemente a la amable redondez de una mancha circular. Un tri\u00e1ngulo vocifera a gritos de color sus ideas y sus locuras. Tres rayitas pasean de la mano de un rombo. Una forma informe informa a quien quiera escucharla que su padre es un tal Bala (perdida-encontrada). A veces, cuando menos lo esperamos, aparece un personaje con pinta casi pintada; criaturas surgidas de su imaginaci\u00f3n y de los reinos humanos de sus manos. Y tambi\u00e9n una <strong>F<\/strong> lora de plantas inventadas, de \u00e1rboles de un bosque (in)animado, de flores de colores, de vegetales extra\u00f1os salidos de un herbario imaginario.<\/p>\n<p><strong>G<\/strong> eometr\u00eda calentada por la pasi\u00f3n de pintar, por la pulsi\u00f3n del color, por la temperatura de los materiales. S\u00ed, es cierto, en estas obras puede percibirse igualmente el semifr\u00edo-semiseco perfume de Madame Geometr\u00eda, que estructura, objetiviza, da rigor y vigor a las composiciones, organiza y, en cierto modo, parece enfriar la voz c\u00e1lida y emotiva. Pero siempre se mantiene una voluntad de calentar, de humanizar, de palpitar. Parafraseando, e invirtiendo, la famosa declaraci\u00f3n de Georges Braque, bien podr\u00edamos poner esta frase en boca -y mente- de nuestro artista: <em>\u201cAmo la emoci\u00f3n que corrige la norma\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong>H<\/strong> herramientas del oficio de pintor: un pu\u00f1ado de pu\u00f1os para empu\u00f1ar pinceles; una paleta en lugar de maleta; un acceso directo al almac\u00e9n del arco iris; los ojos de Picasso y la mano de Vel\u00e1zquez; la luz, plegada como un pa\u00f1uelo, en el bolsillo de la mirada; una mochila llena de texturas, formas y trazos; diez dedos-l\u00e1pices; una memoria hecha de lienzo y papel; una esposa que se llame perspectiva (y una amante que se llame desorden)\u2026, pero sobre todo, la sed y el hambre de pintar.<\/p>\n<p><strong>I<\/strong> maginaci\u00f3n. Si tomamos literalmente como imaginaci\u00f3n la capacidad de pensar con im\u00e1genes, sin duda esa es la principal estrategia que aplica para la construcci\u00f3n de sus obras. Las gimnasias de la fantas\u00eda y de los sue\u00f1os fortalecen y ejercitan el m\u00fasculo de la imaginaci\u00f3n. A partir de ah\u00ed surgir\u00e1n las formas, las criaturas, las construcciones y las creaciones que pueblan el reino de esta pintura.<\/p>\n<p><strong>J<\/strong> uego. Porque, unido a lo anterior, s\u00f3lo desde una mirada l\u00fadica, juguetona y fantasiosa, se puede dar rienda suelta a los caballos azules y rojos de lo imaginario. Ya lo he dicho en m\u00e1s ocasiones, y no me cansar\u00e9 de repetirlo: el arte es un juego muy serio. Un juego de fuego que acaba quemando a los aburridos, a los ni\u00f1os viejos y a los filisteos.<\/p>\n<p><strong>K<\/strong> andinsky, con el que, a mi juicio, comparte en muchos sentidos mesa y mantel pl\u00e1stico. Un mantel, no de pl\u00e1stico, sino de lienzo y papel, sobre el que propone y dispone <em>un<\/em> men\u00fa pict\u00f3rico de formas, planos, colores \u2013\u201c<em>en general, el color es un medio para ejercer una influencia directa en el alma [\u2026] El color es la tecla. El ojo es el macillo. El alma es el piano, con muchas cuerdas<\/em>\u2026\u201d- y composiciones que me recuerdan al pintor ruso. Pero tambi\u00e9n <strong>K<\/strong> de <strong>K<\/strong>lee, un universo de imaginaciones y ficciones\u2026<\/p>\n<p><strong>L<\/strong> uz. Tengo ya dicho que la pintura es un oficio de luces, pero tambi\u00e9n de sombras-tinieblas. <em>\u201cLas herramientas de este viejo y noble oficio son siempre las mismas: el color, como arquitectura, y la luz como huella. Ah\u00ed se trama todo. Primero, el gesto congelado de la luz, luego durante una fracci\u00f3n de tiempo la marca \u2013amarilla- en la retina, en la cueva del ojo, luego la oscuridad gris-azulada, luego la imagen en el lienzo de la memoria, luego el cuadro\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>M<\/strong> adera. Por el arte de magia de la imaginaci\u00f3n les propongo entrar en un bosque; un Pa\u00eds- Bosque formado por sus piezas y objetos, que pertenecen al noble linaje de este material, por el que parece circular siempre a trav\u00e9s de sus venas y arterias la sabia savia, y latir la remota memoria de la Madre Madera. Material milenario, fauna predilecta del Imperio Verde de la Flora, que nos trae una m\u00fasica ancestral y olorosa de selvas, resina y clorofila. Dice el poeta Gamoneda: \u201cAmo la madera. Recordadme perdido entre las hayas [\u2026] Dios ha sido de madera. \u00bfPor qu\u00e9?&#8230;\u201d Yo tampoco lo s\u00e9, pero s\u00ed s\u00e9 que hay arquitectura, armon\u00eda, color y gracias en estas maderitas, tan bien acompa\u00f1adas por el cuerpo juncal del pl\u00e1stico, por la risa iluminada de lo fluorescente.<\/p>\n<p><strong>N<\/strong> arraciones. Yo veo-leo estas pinturas como relatos de un libro de viajes ex\u00f3ticos, o como las iluminaciones de una geograf\u00eda de la fantas\u00eda. Narrar es tambi\u00e9n otra forma de pintar, de contar historias con colores y formas en vez de palabras.<\/p>\n<p><strong>\u00d1<\/strong> de espa<strong>\u00d1<\/strong>ol. Casi nada\u2026<\/p>\n<p><strong>O<\/strong> bjetos. En muchas de estas obras, el objeto acaba convirti\u00e9ndose en sujeto. Resulta curioso, y elocuente tambi\u00e9n, observar c\u00f3mo es que en la obra de un pintor (un habitante del Reino 2-D) aparezca con tanta constancia el espacial aroma de lo tridimensional. Cosas, cositas, objetos, piezecitas, peque\u00f1os atisbos escult\u00f3ricos, han acompa\u00f1ado siempre \u2013jugando un papel importante- su trabajo pict\u00f3rico. Afirmaba Octavio Paz, otro poeta: \u201c\u2026los objetos son cosas mudas que hablan. Verlas es o\u00edrlas. \u00bfQu\u00e9 dicen? Dicen adivinanzas, enigmas. De pronto, esos enigmas se entreabren y dejan escapar, como la cris\u00e1lida a la mariposa, revelaciones instant\u00e1neas\u2026\u201d Dejemos, pues, hablar a estas cosas mudas. Ve\u00e1moslas para o\u00edrlas. Y oigamos-veamos lo que dicen y c\u00f3mo lo dicen.<\/p>\n<p><strong>P<\/strong> aisajes. Siempre he tenido la impresi\u00f3n de que las pinturas de Balaguer\u00f3 eran paisajes, m\u00e1s o menos encubiertos, m\u00e1s o menos conscientes, m\u00e1s o menos visibles. Paisajes que sirven como una singular geograf\u00eda de su imaginaci\u00f3n para armar un escenario sobre el que se sit\u00faan y act\u00faan las polis\u00e9micas morfolog\u00edas de sus composiciones. Ecos pintados de la Naturaleza. Seg\u00fan Nietzsche: \u201cEl que se resguarda totalmente contra la naturaleza, se resguarda tambi\u00e9n de s\u00ed mismo: jam\u00e1s le ser\u00e1 dado beber de la copa m\u00e1s deliciosa que puede llenarse en su rec\u00f3ndita fuente.\u201d Pues bien, tengo la impresi\u00f3n de que nuestro artista s\u00ed decidi\u00f3 \u2013hace ya mucho- beber de esa copa, y lo hace dirigi\u00e9ndose, una y otra vez, con convencimiento, hacia la no tan rec\u00f3ndita fuente del paisaje.<\/p>\n<p><strong>Q<\/strong> uimera. Porque la pintura es \u2013tambi\u00e9n- eso: la quimera de entender y contar el mundo a base de un lenguaje de representaciones, es decir, de mentiras (visuales, formales y perceptivas). O, por decirlo de otro modo, un lenguaje que intenta hacernos creer que el conejo s\u00ed que estaba dentro de la chistera del mago-pintor. \u00bfO tal vez estaba en la manga de su chaqueta?..<\/p>\n<p><strong>R<\/strong> ealidad <em>versus<\/em> ficci\u00f3n. Con estas obras Balaguer\u00f3 continua oficiando de prestidigitador de im\u00e1genes, mostrando cartas marcadas \u2013con pintura- con las que trata de (re)presentarnos una realidad otra, un mundo otro que, parafraseando a Paul Eluard, tambi\u00e9n est\u00e1 en \u00e9ste\u2026<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>S<\/strong> ombras. Y junto a la luz, la sombra, la otra cara oscura de la lu(z)na. Escribi\u00f3 Vita Sackville-West que en la sombra de un solo hombre pod\u00edan encontrarse m\u00e1s misterios que en todas las religiones del mundo. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda dicho de la sombra de un cuadro?<\/p>\n<p><strong>T<\/strong> rabajo. Dec\u00eda Picasso -pintor astuto m\u00e1s por viejo que por diablo- que las musas de la inspiraci\u00f3n deb\u00edan encontrarse al artista sentado en su mesa de trabajo, y a\u00fan a\u00f1adir\u00eda yo m\u00e1s, arremangado, enfrascado, manchado, pose\u00eddo por los alcoh\u00f3licos vapores del trabajo. No hay otra f\u00f3rmula. Nuestro Bala la pone en pr\u00e1ctica constantemente. Parece mentira que este hombre no se est\u00e9 quieto ni un maldito momento\u2026<\/p>\n<p><strong>U<\/strong> niversos imaginados. Universos pintados.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>V<\/strong> iaje. Desde los <em>drakkars<\/em> vikingos, pasando por ese eslab\u00f3n especial, hecho de especies y sedas, entre Oriente y Occidente que fue el veneciano Marco Polo, de Ibn Batouta, gaviota negra del Islam, a Paul Morand y Valery Larbaud, hasta los singulares pasajeros del Romanticismo \u2013los primeros y m\u00e1s sublimes ejemplos de lo que luego derivar\u00eda en un turismo masificado y prosaico, al\u00a0 alcance de cualquier <em>low cost<\/em> y tambi\u00e9n de cualquier <em>high vulgarity<\/em>-, el acto de viajar ha supuesto una constante b\u00fasqueda por parte del hombre por encontrar y traspasar l\u00edmites, los de la tierra o los suyos propios. Dec\u00eda Henri de Montherlant que <em>\u201cde todos los placeres, el viaje es el m\u00e1s triste\u201d.<\/em> Para el artista el viaje supone expandir su propio espacio de representaci\u00f3n. Justo eso, y no otra cosa, es lo que siempre ha hecho Balaguer\u00f3 con sus pinturas: buscar otros territorios para explorar, traspasar las barreras de lo cotidiano, conquistar paisajes y reinos a\u00fan desconocidos. Viajar.<\/p>\n<p><strong>X<\/strong> en\u00f3filo. D\u00edcese de aquel a quien le gustan los extranjeros, los extra\u00f1os. \u00bfY no es el arte un perfecto y milenario salvoconducto para viajar al extranjero de nuestras miradas, para entablar un anciana conversaci\u00f3n a dos voces con todo aquello que se escapa a las explicaciones de la raz\u00f3n, convirtiendo lo extra\u00f1o en conocido?<\/p>\n<p><strong>Y\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>Z<\/strong> aragoza porque es la tierra de nacimiento de este aragon\u00e9s, universal por convencimiento. Si es verdad \u2013y yo, con el paso y el peso de los a\u00f1os, tiendo a creerlo- lo que dec\u00eda Rainer Mar\u00eda Rilke: \u201cla infancia es la \u00fanica patria del hombre\u201d, yo creo que en el caso de nuestro pintor, el arte, concebido como un juego \u2013muy serio-, le ha permitido seguir siendo un eterno ni\u00f1o, es decir, un habitante mundial del reino local de sus propias ra\u00edces.<\/p>\n<p><strong><em>Francisco Carpio<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Carpio: ABC dario pl\u00e1stico de J. L. 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